Gel tradicional
El gel tradicional, también conocido como "gel duro" o "hard gel", es un sistema de uñas artificiales que se aplica en capas y se cura bajo una lámpara UV o LED. A diferencia del gel semipermanente (o "soak-off"), este tipo de gel no se remueve remojando en acetona, sino que requiere ser limado para su eliminación, lo que le confiere una durabilidad y resistencia superiores, ideal para extensiones robustas.
Su aplicación implica preparar la uña natural, aplicar una base, luego construir la estructura con varias capas de gel, dándole forma con un pincel especializado. Cada capa se cura en la lámpara. Una vez que la estructura está completa y curada, se lima meticulosamente para perfeccionar la forma y el grosor, y finalmente se sella con un top coat para un acabado brillante. Es ideal para crear extensiones de uña con molde o tip, reparar uñas rotas o simplemente para fortalecer las uñas naturales que son muy débiles y propensas a romperse.
Lo elegirías si buscas una manicura que dure semanas sin levantarse, que sea extremadamente resistente a golpes y que te permita alargar tus uñas de forma espectacular con diseños complejos. Es una excelente alternativa al acrílico si prefieres un producto sin el fuerte olor a monómero y con mayor flexibilidad, lo que puede resultar en una sensación más natural y menos propensa a quiebres. Es perfecto para quienes tienen un estilo de vida activo o para quienes desean diseños más elaborados y duraderos.
Un error común es intentar removerlo con acetona, lo cual no funcionará y puede dañar la uña natural al intentar rasparlo. Siempre debe ser retirado por un profesional mediante limado cuidadoso para proteger la salud de tus uñas. Asegúrate de que tu técnica de limado sea suave y precisa para evitar sobrecalentar la uña o adelgazarla demasiado.