Moldes (formas)
Los moldes, también conocidos como formas para uñas, son herramientas desechables de papel o plástico adhesivo que se colocan cuidadosamente debajo del borde libre de la uña natural. Sirven como una extensión temporal y una base de apoyo para esculpir y construir uñas artificiales con productos como acrílico o gel constructor, sin la necesidad de usar tips prefabricados.
Para usarlos, el técnico ajusta el molde al dedo y al borde de la uña, asegurándose de que quede perfectamente alineado y sin huecos, creando una superficie continua. Sobre esta base, se aplica el producto (acrílico o gel) y se va construyendo la extensión capa por capa, dándole la longitud y forma deseadas, ya sea cuadrada, coffin, almendra o stiletto. Una vez que el producto ha curado o secado completamente, el molde se retira suavemente, dejando la uña con su nueva forma y longitud.
Son ideales cuando buscas una apariencia más natural y personalizada, ya que permiten una integración perfecta con la uña natural y una mayor libertad para crear formas extremas o muy específicas que los tips no siempre ofrecen. Se prefieren sobre los tips cuando la uña natural tiene una curvatura C muy pronunciada o si la cliente prefiere evitar el pegamento de los tips. También son excelentes para reparaciones de uñas rotas. Un error común es no ajustar bien el molde, dejando un espacio entre este y la uña natural. Esto puede causar que el producto se escurra por debajo, creando un "escalón" o una burbuja de aire, lo que debilita la estructura y puede llevar a levantamientos prematuros. Asegúrate de que el molde esté perfectamente alineado y sin huecos.